Alternativas al azúcar como miel, siropes y demás

Dulce, más dulce, alternativas al azúcar. ¿Qué edulcorantes alternativos existen? ¿Qué características tiene cada uno y qué delicias se pueden preparar con ellos? En nuestra guía completa sobre alternativas al azúcar te contamos todo lo que necesitas saber sobre el placer dulce. A la mayoría de las personas les resultan especialmente atractivos los alimentos dulces. Durante miles de años hemos aprendido que los alimentos dulces suelen ser bien tolerados. De hecho, esta preferencia se desarrolla desde muy temprano, ya que la leche materna también tiene un sabor ligeramente dulce. Nuestro antojo por lo dulce habría sido un buen instinto interno si aún viviéramos en épocas en las que, debido a la escasez de alimentos en la naturaleza, existían periodos de carencias nutricionales. Sin embargo, con los estantes de los supermercados siempre llenos, un consumo moderado de azúcar es hoy un factor clave para cuidar la salud. Por eso, la recomendación es clara: disfruta del sabor dulce en pequeñas cantidades y mantén siempre una alimentación equilibrada.

Definición: El xilitol es un sustituto natural del azúcar. Se encuentra de forma natural en muchas verduras, frutas y en la corteza del abedul.

Elaboración: Este sustituto del azúcar se obtiene mediante procesos que combinan altas temperaturas y presión, a partir de materias primas como mazorcas de maíz, salvado de cereales, restos de caña de azúcar o paja.

Datos de interés para la salud: El azúcar de abedul se utiliza habitualmente como alternativa al azúcar convencional, especialmente entre personas con diabetes, ya que el xilitol influye en menor medida en los niveles de azúcar en sangre que el azúcar blanco tradicional.

Adecuado para: El xilitol no tiene regusto y puede utilizarse con normalidad para cocinar y hornear. La única excepción son las masas con levadura, ya que no fermentan correctamente con xilitol.

Energía: aprox. 240 kcal por 100 g

Definición: El sirope de agave es una alternativa al azúcar originaria de México, que se obtiene de la planta del agave.

Elaboración: A partir de los corazones de agave triturados se extrae un jugo dulce mediante procesos de lavado y filtrado. Posteriormente, este líquido se somete a calentamiento y a una nueva filtración hasta obtener un sirope espeso.

Datos de interés para la salud: El sirope de agave es una mezcla de fructosa y glucosa. Contiene minerales y vitaminas, aunque debido al calentamiento su presencia suele ser limitada.

Adecuado para: Ya los aztecas utilizaban el sirope de agave para endulzar. Gracias a su sabor neutro con un ligero toque caramelizado, es especialmente adecuado para ensaladas de fruta, tortitas y para repostería.

Energía: 300 kcal por 100 g

Definición: Este sirope de azúcar, originario de Japón, se obtiene a partir del arroz.

Elaboración: El arroz se cuece, se muele y posteriormente se transforma en sirope mediante el uso de enzimas.

Datos de interés para la salud: A diferencia del azúcar convencional, el sirope de arroz no contiene fructosa. Por ello, es una alternativa adecuada para personas con intolerancia a la fructosa.

Adecuado para: El poder edulcorante del sirope de arroz es inferior al del azúcar blanco, por lo que en repostería puede ser necesario utilizar una mayor cantidad. Es especialmente adecuado para favorecer la fermentación de masas con levadura.

Energía: aprox. 300 kcal por 100 g

Definición: La miel es un producto natural de color dorado, generalmente líquido, que las abejas elaboran a partir del néctar de las flores.

Elaboración: Los apicultores extraen los panales llenos de miel de las colmenas. Mediante centrifugado se obtiene la miel de forma cuidadosa. Para conservar sus valiosos componentes, no debe calentarse por encima de los 40 grados y es recomendable almacenarla en un lugar oscuro.

Datos de interés para la salud: La miel es rica en compuestos bioactivos, minerales, flavonoides y oligoelementos. Además, tiene propiedades antiinflamatorias.

Adecuado para: Para preservar sus componentes naturales, la miel no debe someterse a altas temperaturas. Este producto natural despliega todo su aroma como complemento en ensaladas de fruta, mueslis y yogures. Combinada con mostaza o vinagre balsámico, aporta un toque delicado a los aliños. También es muy popular para endulzar infusiones y leche caliente.

Energía: 300 kcal por 100 g